¿Scrum o Kanban? Guía para elegir la mejor metodología para tu proyecto


Introducción
¿Cómo elegir entre Scrum y Kanban cuando ambos prometen mejorar la productividad y entregas?
En la gestión ágil de proyectos, Scrum y Kanban son dos de los frameworks más populares. Aunque ambos buscan optimizar el trabajo y aportar valor al producto, sus enfoques y aplicaciones son distintos. Entonces, ¿cuál es el más adecuado para tu proyecto? Este artículo analiza sus diferencias clave y proporciona ejemplos prácticos para ayudarte a tomar la mejor decisión.
1. ¿Qué es Scrum?
Scrum es un framework ágil estructurado en ciclos llamados sprints, que suelen durar entre 1 y 4 semanas. Cada sprint tiene objetivos definidos y un conjunto de ceremonias (como planificaciones, daily stand-ups, revisiones y retrospectivas).
Ventajas de Scrum:
Ideal para proyectos con requisitos cambiantes.
Fomenta la colaboración constante a través de ceremonias.
Enfocado en entregas incrementales con valor tangible al final de cada sprint.
Ejemplo:
Un equipo está desarrollando un sistema de facturación con múltiples módulos (facturación electrónica, reportes de IVA, inventario). Usando Scrum, cada sprint aborda un módulo específico, entregando una funcionalidad lista al final del ciclo. Esto permite recibir feedback rápido y ajustar prioridades según las necesidades del cliente o regulaciones legales.
2. ¿Qué es Kanban?
Kanban es un método visual que organiza las tareas en un tablero con columnas como "Por hacer", "En progreso" y "Hecho". Su objetivo principal es optimizar el flujo de trabajo y minimizar los cuellos de botella.
Ventajas de Kanban:
Flexible y adaptable, perfecto para equipos que trabajan en entregas continuas.
Sin ciclos fijos: las tareas se completan según su flujo natural.
Fomenta la mejora continua al limitar el trabajo en progreso (Work in Progress, WIP).
Ejemplo:
En un ecommerce, el equipo técnico usa Kanban para manejar solicitudes de mejora continua, como integrar un botón de inicio de sesión con Google, optimizar la experiencia móvil o ajustar el sistema de pagos. Las tareas se priorizan y completan sin necesidad de una planificación rígida, adaptándose a las necesidades inmediatas del negocio.
3. Scrum vs. Kanban: Principales diferencias
4. ¿Cuál elegir según tu proyecto?
Conclusión
La verdadera clave no está solo en elegir un framework, sino en adaptarlo a tu equipo. crum y Kanban no son rivales; son herramientas con enfoques distintos que se ajustan a diferentes necesidades. Si buscas estructura, objetivos claros y entregas incrementales, Scrum es tu aliado. Si prefieres flexibilidad y entregas continuas, Kanban será tu mejor opción.
💡Recuerda: también puedes combinar ambos métodos en un enfoque Scrumban*, adaptándolos a tu equipo y proyecto. Lo más importante es que elijas un framework que potencie a tu equipo y maximice el valor entregado al cliente.*
_______
Si te interesa seguir profundizando en el rol de Product Owner y su relación con el diseño UX/UI, te invito a explorar mis otros artículos. No olvides compartir en tus redes para que más profesionales y entusiastas del desarrollo de productos se inspiren a transformar ideas en soluciones reales.
También puedes encontrarme en LinkedIn como Greht Fernández; estaré encantada de conectar, intercambiar ideas y responder cualquier consulta sobre Product Ownership, diseño o metodologías ágiles.
¡Nos vemos en el próximo post!
Subscribe to my newsletter
Read articles from Grehtlingmar Fernández directly inside your inbox. Subscribe to the newsletter, and don't miss out.
Written by

Grehtlingmar Fernández
Grehtlingmar Fernández
Soy una diseñadora UX/UI y Product Owner entusiasta y apasionada por crear productos digitales que hagan la vida de las personas más fácil y agradable. Me encanta trabajar en equipo y colaborar estrechamente con desarrolladores y stakeholders para asegurarme de que el producto final cumpla con las necesidades del cliente y del negocio. Como Product Owner, lidero el proceso de definición y priorización de los elementos del backlog del producto y trabajo en estrecha colaboración con el equipo de desarrollo y los interesados para asegurarme de que se cumplan los requisitos del cliente y del negocio. Me emociona ver cómo un producto evoluciona y mejora a medida que trabajamos juntos para superar los desafíos. Esto sin dejar de lado las metodologías agiles que causan un impacto positivo en el equipo y en el desarrollo del producto.