Todo lo que necesitas saber antes de empezar terapia


¿Debería empezar terapia?
Si has llegado hasta aquí es porque algo en ti ya lo sabe: quieres estar mejor.
La duda es si tienes que dar el paso ahora o esperar “a que todo esté peor” (spoiler: no esperes).
Abrirse da miedo. Es exponerse. Es reconocer que necesitas ayuda. Y eso no te hace débil: te hace responsable.
Y sí, tu cerebro pondrá trabas:
“¿Y si piensa que estoy fatal?”
“¿Y si me dice que no hay solución?”
“¿Y si yo soy el raro de verdad?”
Respira: no estás roto. Estás vivo. Con historia, con capas y con ganas de cambiar. La terapia no es “contarle tu vida a un extraño”, es poner orden dentro con un profesional que sabe sostenerte sin juzgarte.
¿Cómo encuentro el terapeuta ideal?
No busques perfección. Busca sintonía.
El 50% de tu progreso es la relación terapéutica: si no hay confianza, no hay proceso.
En mi caso, con María, las claves fueron:
Me veía sin mi máscara: no se tragaba mis “estoy bien” de manual.
Me acercaba a la fuente, pero el trago lo daba yo: herramientas, sí; dependencia, no.
Autonomía como objetivo: salir de terapia con vida propia, no con muletas eternas.
💡 Tip Calimana: si quieres ir a tiro hecho, usa el directorio ético de Calimana. Tiene un test simple que analiza lo que buscas y lo que necesitas, y te sugiere terapeutas con mayor compatibilidad. Así ahorras tiempo y maximizas el match desde la primera cita.
Historias reales: cómo lo vivieron otros
Robert empezó de pequeño de forma obligada y la experiencia fue mala. Ya de mayor, volvió a intentarlo:
“Pasé por varios psicólogos con los que no tuve gran conexión, hasta que encontré a María, mi psicóloga actual. Si has tenido una mala experiencia o todavía no has encontrado al tuyo, te animo a que perseveres… una vez lo encuentras, lo vas a agradecer” .
Mónica se fue a viajar por el sudeste asiático y luego a vivir a Australia:
“Empecé terapia antes de salir de España y fue muy importante para mí su apoyo (Centro Vive), incluso aunque no hiciéramos sesiones regulares. En momentos decisivos, con una o dos sesiones volvía a encaminar todo. Recomiendo a todo el mundo que pruebe la psicología… te carga la mochila de herramientas que sirven para cualquier tipo de experiencia” .
Antón lo vivió así:
“Emprender es un viaje lleno de emoción y grandes retos… pero también soledad e incertidumbre. La terapia ha sido mi herramienta para gestionar esos momentos, para entender y manejar mis emociones y seguir adelante sin dejar que la presión me supere. Me ayudó a encontrar el equilibrio y a dar lo mejor de mí como emprendedor y como persona” .
¿Cómo es la primera sesión?
No es magia. Es un mapa inicial:
Exploración: tu historia, tus retos, tus apoyos.
Acuerdo: límites claros (frecuencia, honorarios, confidencialidad).
Consentimiento informado: tu garantía ética y legal.
💡 Tip Calimana: llega con un objetivo flexible. Lo que crees que es “el problema” a veces es solo la punta del iceberg.
¿Cómo saber si estás progresando?
No es levantarte feliz todos los días.
Es que lo que antes era un tsunami ahora es una ola que puedes surfear.
Se nota en que:
Respondes distinto a lo que antes te arrasaba.
Pones límites sin culpa mortal.
Te hablas con menos dureza.
💡 Tip Calimana: tras cada sesión, escribe tres líneas: qué me llevo, cómo me siento, qué me pregunto ahora. En semanas verás un patrón: avance.
Cierre (sin azúcar)
La terapia no te salva. Te enseña a salvarte.
Robert perseveró, Anton encontró su espacio y Mónica se llevó herramientas para cualquier lugar del mundo. Tú puedes ser el siguiente.
Empieza fácil: haz el test de Calimana, encuentra tu mejor match y da el primer paso. El resto es camino… y el camino, esta vez, no lo haces solo.
Subscribe to my newsletter
Read articles from Calimana directly inside your inbox. Subscribe to the newsletter, and don't miss out.
Written by
